La temporada invernal de la pileta climatizada de Club Atlético Trebolense atraviesa uno de sus mejores momentos. Con una gran cantidad de alumnos, actividades para todas las edades y propuestas innovadoras, el natatorio se consolida una vez más como uno de los espacios deportivos más elegidos de la ciudad y la región.
En los últimos días, una original iniciativa llenó de alegría las instalaciones del club. Bajo la consigna de que cada alumno invitara a un amigo, los propios niños se transformaron por un rato en profesores, compartiendo con sus invitados todo lo aprendido en las clases de natación.
«La idea era que cada niño que viene traiga un amigo y que se transforme en su profe durante una hora, enseñándole a nadar», explicó la profesora Delfina Savino.
La propuesta fue un verdadero éxito. Durante dos jornadas, la pileta se llenó de chicos, risas y momentos de aprendizaje compartido, generando una experiencia diferente que combinó diversión, integración y deporte.
El resultado superó las expectativas. Los pequeños nadadores asumieron con entusiasmo el desafío de enseñar y acompañar a sus amigos dentro del agua, mientras las familias disfrutaban viendo el crecimiento y la confianza que los alumnos han adquirido a lo largo de la temporada.
La actividad refleja el gran presente que atraviesa la pileta climatizada de Trebolense, que año tras año continúa creciendo en cantidad de asistentes y en calidad de propuestas. Con grupos completos, una amplia oferta de horarios y un equipo de profesores comprometido, el natatorio se ha convertido en un punto de referencia para quienes buscan aprender, perfeccionarse o simplemente disfrutar de la actividad acuática durante el invierno.
Mientras la temporada sigue desarrollándose con gran convocatoria, desde el club destacan que el objetivo continúa siendo el mismo: ofrecer un espacio de formación, recreación y encuentro donde los chicos puedan crecer, divertirse y ganar confianza dentro del agua.
Y a juzgar por el entusiasmo que se vive cada semana en la climatizada, el objetivo está más que cumplido.


