Cada vez que regresa a la región, Francisco Cáffaro encuentra en Trebolense un lugar para reencontrarse con sus raíces. Tras una temporada inolvidable con Boca Juniors, el pívot pasó unos días de descanso junto a familiares y amigos y aprovechó la oportunidad para volver a entrenar en la institución que lo acompañó en una etapa clave de su formación deportiva.
El jugador viene de lograr uno de los mayores éxitos de su carrera, al consagrarse campeón de la Basketball Champions League Américas con Boca Juniors, un título histórico para la entidad xeneize. Además, fue elegido MVP del Final Four, reconocimiento que premió su gran desempeño en la definición del certamen.
«Fue una muy buena temporada, mejor de lo esperado. Igual tenemos que seguir mejorando. Estuve lesionado en algún momento, con el tobillo, pero no fue tan grave y me repuse. Me costó volver, pero logramos ganar el torneo», expresó Francisco.
Sobre la consagración internacional, agregó: «Tuvimos un gran torneo. La Champions era un título que Boca no tenía y se festeja el doble».
Si bien el reconocimiento individual tuvo gran repercusión, Cáffaro valoró especialmente el logro colectivo.
«Ganamos el torneo y me pasó lo del MVP, pero los premios personales no vienen si al equipo no le va bien. Lo que me voy a acordar es lo que ganamos con Boca más que el MVP. Se nos dio un torneo que el club no tenía», señaló.
Un vínculo que permanece intacto
Más allá de su presente profesional, Francisco nunca pierde contacto con Trebolense. Cada visita a El Trébol incluye una parada obligada por el club, donde entrena, comparte momentos con profesores y jugadores, y sigue de cerca el crecimiento del básquet celeste.
«Me encanta pasar por Trebolense. Yo soy de Piamonte, pero empecé jugando al básquet en El Trébol y en Trebolense. Acá en el club siempre tengo un lugar para entrenar cada vez que tengo unos días y vengo a la ciudad. Trebolense me formó, me vio crecer desde los 13 hasta los 16 años, cuando me fui a Estados Unidos», destacó.
Además, remarcó que continúa vinculado a las actividades de la institución.
«Suelo venir a ver la escuela de básquetbol del club, me invitan y me gusta estar y también mantenerme al tanto. Es un espacio que siempre tiene un lugar para mí y estoy muy agradecido».
Mirando hacia adelante
Luego de renovar su vínculo con Boca Juniors por una temporada más, Cáffaro ya piensa en los desafíos que se vienen tanto a nivel de clubes como con la Selección Argentina.
«Renové un año más con Boca, ya pensando en la Selección para el año que viene. En Boca estoy cómodo y hay que clasificar para el Mundial 2027. No será fácil, pero en julio y agosto tenemos dos ventanas para jugar y posicionarnos», comentó.
Mientras disfruta de unos días en la ciudad, Trebolense vuelve a recibir a uno de sus grandes embajadores deportivos, un jugador que alcanzó la élite del básquet continental pero que sigue considerando al club como su casa.


