ESTEBAN CAFFARO – “Trebolense es muy importante para mí”

Esteban Caffaro es el menor de los tres hermanos basquetbolistas de los que habla todo el mundo en El Trébol.  Agustín, el mayor, pivote de 2.09 metros, ya juega en Unión de Sunchales profesionalmente. Francisco, de 2.15 mts. jugó en la NBA Global Academy de Australia y, además, representó a la Argentina en Mundiales U19, U17, Sudamericano U17, el FIBA Americas U17 y compartió entrenamientos con la Mayor. Hoy, con sus 18 años fue enrolado por la Universidad de Virginia para jugar en la NCAA.

Esteban, con 15 años y 2 metros de altura, viene de jugar para Argentina en el Sudamericano U 15, siento titular y goleador logrando con la “Celeste y blanca” la medalla de bronce en Uruguay.

“Fue un lindo año, estuve un muchos torneos pero lo lindo fue ganar el U 15 con Trebolense su club – en ACBOS y vivir con la selección lo de Uruguay”, comenta.

Nacido en Piamonte, llegó a El Trébol a los 9 años, a los 11 empezó a jugar al básquetbol y a los 15 ya juega en la Selección Argentina.

“Yo tengo un sueño y un desafío de donde quiero llegar. Trabajo para eso”, señala Esteban y agrega:  “Yo apunto a vivir del básquet, a llegar lejos como mis hermanos y tener un alto nivel en este deporte. El básquet es una gran parte de lo que hago día a día y paso mucho tiempo entrenando y espero un día ganarme la vida con esto”.

Algunos clubes de Argentian ya pusieron la lupa en el jugador, que por ahora no se distrae y entrana cada día en el club “Celeste y blanco” de El Trébol. “No puedo decir nada. Por ahora juego en Trebolense”, dice y se ríe.

Esteban cursa el 3º año de la Escuela de Enseñanza Media Nº 210 José Ingenieros de El Trébol. De mirada tranquila y voz pausada, el joven muestra un gran compromiso con el trabajo en el gimnasio y en la cancha.  Sus entrenadores resaltan su profesionalismo y sus aspiraciones. Cada día, Caffaro proyecta su futuro mejor. Lo hace de lunes a viernes, 6 horas por día entre gimnasio y juego en la cancha.

Al auto evaluarse, el joven dice:  “Me gusta jugar de frente al aro.  A diferencia de mis hermanos que son pivotes y juegan de espaldas yo juego de frente, alejado del aro. Tengo que mejorar mi físico y también mi juego de espaldas para ser un jugador más completo”.

La experiencia con Argentina en el Sudamericano le dejó una profunda satisfacción.  “Lo de Uruguay fue muy lindo. Jugar para Argentina es una linda experiencia y yo se que no muchos pueden estar ahí. Aprovecho el privilegio de jugar con los colores de mi país”.

Agustin y Francisco, sus hermanos que ya forjan una carrera notable en el baloncesto, lo aconsejan.  “Mis hermanos me dicen que le de para adelante concentrado en mis objetivos. Que no me desvíe de lo que quiero”.

Y de Trebolense, el club que lo formó, dice con cariño:  “Trebolense es el lugar donde empecé a jugar, en el que nací en este deporte. Trebolense me ayudó mucho en lo que soy ahora en el básquet. Es un club muy grande para mí”.