El último birdie

Por Francisco Díaz de Azevedo

Se fue Alfonso Depetris. Un pionero del golf, un canto a la vida.

Se fue Alfonso Depetris, un ejemplo, un gran hombre y un gran deportista.

Aun se lo puede ver con su palo de golf en la cancha de Trebolense. La misma cancha que lo vio crecer en ese deporte, en el campo de Constante.

Se fue Alfonso, el de la risa disparatada, el de los pasitos rápidos y el del aproach exquisito.

Se fue Alfonso, el hombre que escribió que el deporte no tenía edad. Nos dejó a los 95 años, aún con los cayos en la mano del Palo 7.

Sus huellas aún van del hoyo 1 al Club House y su voz retumba en algún bunker.

Se fue Alfonso, pero sigue presente en la cancha, en el fairway y en el green.

Se fue Alfonso, el hombre eterno, el del último birdie, el que honró la vida. El que se rió de los problemas, el que le sonrió a sus últimos días, el que escribió el manual de cómo pasar por estos tiempos dejando una enseñanza, una anéctoda y un driver huérfano.

Hasta siempre Alfonso, la cancha tendrá tu sello siempre, nosotros, simplemente, aprendimos a vivir un poco gracias a vos.