BASQUET: Trabajo, constancia y crecimiento

El básquet de Trebolense sigue siendo una disciplina modelo en Trebolense. Desde hace ya varios años, la conducción coherente de la disciplina encaminó un camino de crecimiento continuo y muy constante.

Trebolense logró que en el Edgar Degano, recinto voleibolístico y de patín por excelencia, también se respire básquetbol.

Desde años a la fecha, se comenzó a llenar de chicos entusiastas, que buscaban un deporte alternativo, pero éste dejo de serlo para ser una disciplina principal.

Llegaron los títulos en formativas, cuando antes todo era lejano y se perdía cada cotejo. Llegó el lindo sabor de ser protagonistas en cada cancha y de decir bajo el aro: “El “Cele” manda”.

“Es un trabajo día a día, estamos muy orgullosos de lo que vivimos y de lo que sentimos”, señaló el DT Gustavo Sandrini.

El coach agregó: “Jugar la Liga Provincial nos hizo crecer. Lejos de lo que muestran los resultados, formamos un equipo y un grupo humano muy lindo y unido. En estas semanas fuimos puliendo para prepararnos para el Oeste, que es nuestro objetivo”.

Se ganó experiencia, se aprendió, se sumaron minutos, se fogueó a jugadores locales y se fortaleció el grupo.

Las Formativas ya tienen un espejo: La Primera.  Y los chicos se encargan de hacer las cosas bien en cada categoría. De hecho, U 15, U 17 y U 19 fueron finalistas del Oeste en el año 2015. Nada es casualidad, Trebolense trabajó duro para que crezca la actividad.

El básquet tiene una subcomisión muy trabajadora, aportadora de ideas, desafiante, creativa y sacrificada. Fue y volvió con las manos vacías de cientos de veces de cada viaje para ver a los chicos. Hoy la realidad es otra. Abundan los triunfos, pero nos e pierde el objetivo: Seguir creciendo, seguir sumando, seguir respirando básquet. Porque en Trebolense hay oxígeno de sobra y mucho más bajo los aros del Edgar Degano.