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Teatro Cervantes Su historia previa

Breve historia de la Sociedad Española, quienes a principios del Siglo XX construyeron la Sala del Teatro Cervantes. Como detalle anecdótico diremos que en el escenario mayor del teatro arriba en un escudo simbólico se hallan las iniciales TC del Teatro Cervantes en honor a Miguel de Cervantes Saavedra y en el período durante el cuál fue propiedad de Club Trebolense las letras fueron también utilizadas como CT alegoría que simboliza nuestra institución.

CRONOLOGÍA DE LA CREACIÓN DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA EN EL TREBOL

Texto:  Ruben Adalberto Pron       2015 y actualizaciones.

07/07/1901- Creación de la Asociación Española de Ss.Ms. Integrada por: José Buattas, Jaime Alsina, Santiago Desumvila, Pablo Giner, Jaime Moragas.

9/9/1901- Formalización de la fundación.

14/1/1905-  Adquisición del terreno para construir el salón social a Marcos De La Torre y Victorio De Lorenzi.

Colocación de la piedra fundamental del salón social.

7/4/1911– Colocación de la piedra fundamental del salón social. La ceremonia es animada por una banda de música y la presentación de un conjunto de gaiteros.

1911–  Se construye el Salón, Juan Callao hace las aberturas, Hermenegildo Goicoechea se hace cargo de la pintura.

1912– Colocación del cielorraso e Inauguración del salón social.

28/5/1916–  Constitución de la Agrupación Artística Miguel de Cervantes. Era presidida por Hermenegildo Goicoechea actuando como secretario Juan E. González y como director Pablo Giner.

La presidencia honoraria le fue otorgada a José Isidro Llobet.

1917   Comienzo de la celebración, cada 12 de octubre, de las Romerías Españolas.

Se realizaban en alguna de las quintas de la periferia del pueblo y eran precedidas por un desfile que, encabezado por una banda de música, partía del salón social para llegar finalmente al lugar del festejo, que se extendía a lo largo de todo el día.

De origen religioso (romería proviene de “romero”, que es como se llamaba a quienes peregrinaban a Roma), la celebración fue mutando de ceremonia del culto como se efectuaba en España a festejo popular que se manifestaba con caravana de carruajes adornados, picnic bajo los árboles, y canciones y bailes de las regiones españolas alternada con la música del país en una simbiosis demostrativa de la lenta integración de los inmigrantes a la nueva cultura en construcción de la Argentina.

1926-  Ampliación del salón social con planos del ingeniero Felipe Bergamini, el mismo que había proyectado el nuevo edificio para la iglesia San Lorenzo Mártir.

Mediante la edificación de un nuevo escenario varios metros más atrás del que existía se prolonga el salón social, se construyen los palcos bajos y altos y debajo de los primeros los túneles laterales que vinculan el foyer (vestíbulo o antesala) con los camarines del escenario, se coloca el cielorraso de chapas estampadas y se realiza la yesería que se ha conservado hasta el presente.

Octubre 1928-  Finalización de los trabajos y reinauguración del salón, al que se impone el nombre de Teatro Cervantes.

Pintura y detalles decorativos eran obra de Hermenegildo Goicoechea.

 

1929-  Solicitud a la Comisión de Fomento para que imponga el nombre España a la Calle 8 (actualmente J. F. Seguí), trámite que no encuentra eco favorable.

1932-  Adquisición e incorporación de un proyector y pantalla que permiten a la sala convertirse en cine, para lo cual son adquiridas también 400 butacas.

1936-  En una velada en honor del cura párroco Joaquín García de la Vega que cumplía sus bodas de plata sacerdotales, realizada el 25 de octubre, debuta el Cuadro Filodramático Florencio Sánchez creado por el actor y director Ángel Gramática.

1943-  Venta del teatro a la firma Macagno Hnos, quienes venían explotando la sala cinematográfica. La Asociación Española atravesaba dificultades económicas que llevaron a su disolución.

30/8/1945-  El Club Atlético Trebolense, que lo venía alquilando desde el mes de marzo, compra a Macagno Hnos. la sala y teatro que había pertenecido a la Asociación Española.

Convertido en Salón Social lo siguió utilizando para espectáculos, banquetes, bailes, conciertos, veladas teatrales y deportes de salón.

1992-  Luego de que en 1979 y 1980 se vendieran los terrenos laterales donde existieran la cancha de bochas (actualmente edificio Plaza) y la Pista Jardín (actualmente edificio Jardín), Trebolense decide desprenderse también del salón social, ante una propuesta de adquisición por parte de la Municipalidad.

19/4/1992-  La ordenanza 178 declara “de interés público municipal” al edificio que el Club Atlético Trebolense había puesto en venta. El artículo 2º de la ordenanza prohíbe “alterar”, “sin previa consulta y autorización municipal”, “las formas, sustancias y todo aquello que haga al valor del bien o a su identidad”, lo que impide su eventual demolición y permite al municipio tramitar su compra e incorporación al patrimonio público.

El proyecto había sido presentado por el concejal Mariano Cerri.

27/07/1992-  Decreto de compra del Teatro Cervantes por parte de la Municipalidad.

15/8/1993-   Como parte del programa con que celebraron los centenarios del Juzgado de Paz y la iglesia San Lorenzo Mártir la Orquesta Sinfónica Provincial de Santa Fe brinda un concierto en el ex salón Trebolense, adquirido por el municipio el año anterior.

7/5/1994-  Después de que se realizaran tareas de restauración básicas como el refuerzo de pilotes y recalce del piso, pintura y otros trabajos de mantenimiento, el salón es reabierto como Centro Cultural Municipal Cervantes con otro concierto ofrecido por la Orquesta Sinfónica Provincial de Santa Fe

2011-  El municipio tramita su incorporación al programa nacional Casas de la Historia y la Cultura del Bicentenario que posibilita la construcción de las nuevas instalaciones (amplio acceso y sala de muestras, oficinas, nuevos núcleos sanitarios y, en la planta superior, sala multimedios y camarines).

2012-  Tramitaciones para la autorización de la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario.

2013-  Inauguración de la Casas de la Historia y la Cultura del Bicentenario y reapertura del teatro.

2016-   Nuevas tareas de mantenimiento y redecoración, cortinado de las paredes para mejorar la acústica y habilitación en el palco superior del Café Literario Don Quijote.

3/12/2021-   El intendente Fernando Almada inaugura el Museo del Subsuelo, obra imaginada y llevada a cabo por el director de Cultura Jorge Meynet en los pasillos existentes debajo de los palcos del teatro. Pero tres meses después, luego de una lluvia que anegó el lugar por no haberse instalado las bombas extractoras que faltaba colocar, la nueva administración de la intendenta Natalia Sanchez y su secretario de Cultura Francisco Diaz de Azevedo desmanteló el sitio para borrar la obra de su antecesor, en un absurdo acto de diferenciación política que privó a El Trébol de un interesante recorrido por la historia del teatro.

 

 

HISTORIA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE EL TREBOL

Testo: Ricardo Desumvila, nieto del señor Secretario de la primera Comisión Directiva de la Sociedad Española Don Santiago Desumvila. Julio de 2024.

El pasado es el eslabón anterior del futuro, es historia que guarda minuciosamente, profundos hechos de cada paso que la humanidad dio sobre este planeta.

Hechos que son mudos testigos de grandes soñadores y visionarios que a través de los años, con vastos esfuerzos, forjaron el objetivo para que el futuro sea una misión cumplida.

Sueños e ideas que fueron eclosionando permanentemente, dieron lumbre a pueblos, ciudades y países de forma contundente en su desarrollo.  Los recuerdos de aquellos hechos, se agruparon en la memoria de la famosa computadora que llamamos cerebro. Cada segundo de cada minuto, quedaba plasmado y almacenado en muchos de ellos.

Gracias a eso, hoy existen cientos de millones de libros, que muestran datos precisos del origen y evolución de los pueblos.

Son duplicados perfectos de aquellas computadoras que dieron fulgor a la historia para que no quede en el olvido.

Algo similar pasó con nuestro querido terruño de El Trébol. Durante años se fue acumulando documentación de ideas y hechos de muchos inmigrantes que se asentaron en la zona, logrando concebir los primeros peldaños para el futuro de esta ciudad.

Al indagar un poco en el pasado, llamó mi atención conocer qué motivos o razones habrían tenido esos pioneros que optaron por abandonar todo para emprender una nueva y diferente forma de vida lejos de su suelo natal.

Imagino lo difícil de su adaptación a lo desconocido y el desarraigo de su preciada tierra. Seguramente cada familia con una crónica muy particular guardada en lo recóndito de la mente y el corazón.

Hoy sabemos que, gracias a la historia impresa de aquel pasado contamos con fechas y nombres de muchos forjadores de sueños que enaltecieron estas tierras.

Mucho antes del año mil ochocientos noventa, existían grupos de familias radicadas como colonia en estos lugares, ellos, más la suma de los primeros inmigrantes, dieron el gran empujón para que El Trébol, quede asentado como un pueblo bien constituido.

Sabemos que la conformación actual de El Trébol, tuvo un método muy diferente a los pueblos vecinos y ciudades de la República Argentina. Esto es debido a que fue fundada mediante una resolución dictada por la Provincia de Santa Fe que permitió la unión de tres pequeños pueblos (hablamos de Pueblo Passo, Tais y El Trébol) para convertirse en una sola entidad urbana, que con el tiempo y su desarrollo, pasaría a ser una de las más importantes de la región.

El día quince de Enero de mil ochocientos noventa fue clave porque con el dictamen de una ordenanza y con la llegada del primer tren del ramal Las Yerbas, se dio origen oficializado a la Comuna de El Trébol.

Con el paso de los años y el desarrollo urbano fueron apareciendo las primeras instituciones. Estas irían engalanando y dando auge a la población en lo social, cultural y deportivo

Una de ellas fue la Asociación Española de Socorros Mutuos, creada por un reducido grupo de inmigrantes Españoles que luego de un tiempo de residencia en la localidad deciden crear La misma, que fue formalizada oficialmente el día siete de Julio de mil novecientos uno (7/7/1901). Su comisión directiva fue integrada de la siguiente manera:

Presidente: José Buatas.
Vicepresidente. Jaime Alsina
Secretario: Santiago Desumvila
Vocales Pablo Giner, Jaime Moragas

El día 9 de Setiembre de ese mismo año fue su fundación oficial.

Luego de tres años y cuatro meses, aquel grupo de colonos españoles, (catorce de enero de mil novecientos cinco) compran a los señores Marcos de la Torre y Victorio De Lorenzi, una fracción de terreno ubicada sobre calle Rosario, en el cual, tras denodado esfuerzo económico y físico fueron construyendo lo que sería, su salón social. Eso demandó años de duro trabajo, incluyendo Sábados y Domingos. Todos los españoles que en ese momento vivían en El Trébol, colaboraron y aportaron para que esa construcción sea un éxito.

El día siete de Abril de mil novecientos once (7/4/1911), la Sociedad Española veía concretado el fruto de su trabajo.

Aquel día Sábado era Pascuas y por la tarde, un abultado grupo de gente, irían a esperar el tren que traía integrantes de una banda de músicos y un conjunto de gaiteros de la ciudad de Rosario. Hubo festejos durante toda esa tarde y las famosas romerías estuvieron presentes con un gran desfile y venta de productos elaborados artesanalmente. La banda recorrió las calles de El Trébol y Tais, culminando con un importante almuerzo en las instalaciones del Salón Social recién inaugurado, donde toda la población disfrutó de aquel momento.

El almanaque continuaba deshojando meses y la comunidad española estaba presente en cada evento o festejo que se desarrollaba en el pueblo. Su sala social cumplía con los requisitos necesarios para esos espectáculos. Ese era el objetivo por el cual se había construido.

El paso del tiempo no cesaba ni daba tregua y en el mes de enero del año mil novecientos veintiséis, la comisión de la Sociedad Española decide ampliar el salón social. Aquel mismo mes, bajo la conducción del ingeniero Felipe Bergamini, quien también proyectó la nueva iglesia del pueblo, se comienza con la remodelación. La misma consistía en la construcción de palcos alrededor del salón, tanto en la parte inferior o baja, como la superior. Además se ampliaría el salón, agregando un escenario con camarines y pasillos privados en el subsuelo por ambos costados del mismo. Eso  permitiría el ingreso de los artistas sin tener contacto con el público presente. El techo se cubriría con un cielorraso de chapa estampada con dibujos y detalles muy especiales y acorde a aquella época, las terminaciones laterales serían de yeso moldeado y se instalarían luminarias apropiadas para diversos eventos. Ambos palcos, tanto inferior como superior, contarían con una decoración en yeso artístico, el cual aún conserva aquella imagen de minucioso esmero. El trabajo de pintura quedaría en manos del señor Hermenegildo Goicoechea, quien vestiría y engalanaría todo el salón.

Prácticamente después de tres años de labor ininterrumpida en el mes de Octubre  de 1928 se daba por finalizada esa ambiciosa obra.

El salón de la Sociedad Española de El Trébol pasaría a ser una de las mejores salas de la Provincia de Santa Fe. Aquella pequeña colectividad había logrado concretar la idea y el sueño que permanecía latente en la mente de un puñado de inmigrantes que eligieron este terruño para el futuro de sus familias. El salón social se reinaugura con el nombre de Teatro Cervantes. Por muchos años continuó siendo el  anfitrión de distintos eventos que se llevaron a cabo en la localidad. En el año 1932 se anexa al mismo un proyector con pantalla y 400 butacas para ser utilizada también como sala cinematográfica.

Todo parecía estar encaminado perfectamente,  pero por ahí se dice que lo bueno tiene un límite donde la luz poco a poco se convierte en tiniebla. Desgraciadamente para el Cervantes había llegado ese momento, la tristeza y la nostalgia harían conmover a aquellos, cada vez menos, integrantes de la Sociedad Española.

El gran esfuerzo económico aportado por esa diminuta comunidad para soportar los abultados gastos que ocasionó la remodelación y concreción de la obra no fueron suficientes. Había quedado un remanente de acreedores que, con el transcurso del tiempo, traerían graves consecuencias a la colectividad. Ese dinero faltante para cancelar aquel saldo fue solicitado a terceros, lo cual hizo que la Sociedad Española contraiga una deuda con un préstamo cuya garantía era la hipoteca del Salón Social Cervantes.

Los meses transcurrían y en época de vacas flacas ese reducido grupo veía que todo se frustraba. El empeño que volcaron en su construcción quedaría grabado en la memoria y en la historia.

Aquella nueva deuda contraída se iría incrementando y al no tener ayuda económica de  ninguna índole , la misma no pudo ser amortizada. Con mucho dolor, veían que el Cervantes, en el año mil novecientos cuarenta y tres, pasaría a manos privadas. Eso motivó a la Asociación Española a su disolución.

Aquellos nuevos propietarios, tratarán inmediatamente de obtener rédito del mismo, para que de alguna manera se fuese amortizando su inversión, pero nunca lograrán el objetivo.

         Pasado un período y al ver que la sala no cumplía con su cometido, los nuevos propietarios se vieron con la necesidad de vender con carácter de urgencia el inmueble.

Los días pasaban y la demanda por la compra era nula, parecía que nadie tenía gran interés en su adquisición.

Entonces, en los primeros años de la década del cuarenta, aparece el Club Trebolense con claras intenciones en su compra. Aquella institución deportiva que el día primero de Agosto de mil novecientos nueve (1/8/1909) daba su puntapié inicial en la concreción como práctica futbolística y que luego, según un acta elaborada por el Señor Domingo Crisci, primer secretario de la institución, daba fundada oficialmente la misma, el día veinticuatro de Octubre de mil novecientos nueve, estaba interesada en la compra del inmueble.

Aquella comisión del cuarenta hizo que un grupo de asociados visionarios y soñadores pensaran en eso. Cuyo destino sería continuar avanzando en la vida social, deportiva y cultural de la institución.

Ese ambicioso proyecto fue tratado en una asamblea extraordinaria con sus asociados y el día treinta de Agosto de mil novecientos cuarenta y cinco (30/8/1945) se aprueba su compra.

Dicho inmueble aún continuaba en manos de la firma Macagno Hermanos.

El monto total de la propiedad ascendía a la suma de treinta y dos mil pesos, luego de largas reuniones se llega a un acuerdo en la forma de pago.

Dicho importe sería abonado de la siguiente manera: el cincuenta por ciento de contado efectivo y el resto en diez cuotas anuales de mil seiscientos pesos cada una, con un interés del seis por ciento al año.

Con el tiempo, esa forma de pago fue muy beneficiosa para la institución porque prácticamente la cuota anual se cubría fácilmente debido a la inflación que ya en aquel entonces se percibía iba a ser alta. Eso tal vez no se tuvo en cuenta o no se contempló en el momento que se realizó la importantísima operación.

Al cabo de dos o tres años, las cuotas resultaron poco significativas, debido a que en cada evento que se realizaba en el Salón Social el margen de ganancias obtenido cubría casi la totalidad de una cuota.

Su compra representó para el club una activa continuidad en mejorar como institución. El salón social brindó durante cuarenta años el uso permanente de sus instalaciones a socios, ciudadanos de esta ciudad y localidades vecinas, donde se desarrollaban diversas actividades que hicieron disfrute de semejante sala. Eventos, festejos, reuniones bailables dieron luz al salón social.

Esa fue una época donde el Cervantes tuvo nuevamente el auge o renacer que merecía y para lo cual aquel puñado de españoles, con denodado esfuerzo, lo habían construido. El Club Trebolense logró que continuase con vida.

Pero en el transcurso del tiempo y con motivo de concentrar todas las actividades, inclusive las que se llevaban a cabo dentro del salón social, en su campo de deportes, el club tomaría la decisión de cerrar la sala por un período.

La misma, al mantenerse nuevamente inactiva y sin cuidados necesarios, comenzó a mostrar progresivo deterioro. Los días continuaban pasando y la posibilidad de una reapertura, se veía cada vez más lejana. Entonces surgirá la idea de vender el inmueble. También se llegó a hablar de su demolición para la construcción de departamentos. A pesar que muchos de sus socios no estaban de acuerdo, la comisión toma la determinación de vender.

Esto llega a oídos del intendente de turno, Ángel Mateo Rossi, quien propone la adquisición por parte de la Municipalidad.

Basándose en el proyecto que había presentado el concejal, Mariano Cerri, se dictó la ordenanza ciento setenta y ocho (168) que declara “de interés público municipal” el edificio que el Club Atlético Trebolense puso en venta.

El artículo segundo de la ordenanza, prohíbe la alteración o demolición, sin previa consulta y autorización municipal, eso impedía su demolición y permitió al municipio, comenzar con la tramitación para su compra e incorporación al patrimonio público.

El día veintisiete de Julio de mil novecientos noventa y dos (27/7/1992), se decreta la compra del Teatro Cervantes por parte de la municipalidad.

Luego de una intensa restauración en todo el edificio, el día siete de Mayo de mil novecientos noventa y cuatro es reabierto como Centro Cultural Municipal Cervantes, que más tarde, en el año dos mil once, se tramitaría su incorporación al programa nacional, Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario, donde se posibilita la construcción en su portada, de las nuevas instalaciones sin tocar la fachada anterior. Esta edificación, contaría con oficinas, salón de muestras, camarines y sala multimedia en su planta alta, inclusive un escenario con pantalla gigante para la proyección de películas.

Todo ese proceso demandó un período de tiempo y el día veinticinco de Mayo de dos mil doce (25/5/2012) se inauguraba la nueva obra y reapertura del teatro.

En el año dos mil dieciséis y con idea del nuevo secretario de cultura, Jorge Meynet, se comienza nuevamente a realizar tareas de mantenimiento y redecoración, que constituía con la ampliación del escenario, colocación de cortinas en todas las paredes para mejorar la acústica, butacas vestidas para diferentes eventos y, también se habilitó en el palco superior, el Café Literario Don Quijote.

Hasta la fecha, continúa con su estructura original y es una de las salas de teatro y eventos más importantes del interior de la Provincia de Santa Fe, donde permanentemente se realizan actividades para el desarrollo cultural.

Ese espacio físico, guarda plasmadas en cada ladrillo las huellas de aquel puñado de inmigrantes Españoles, que brindaron ideas y gran esfuerzo en la construcción de semejante sala, en una época donde realmente, “todo se hacía a pulmón”. Huellas que permanecen como mudos testigos de toda la actividad que ocurrió en su interior, brindando desde el día siete de abril de mil novecientos once (7/4/1911) gran desarrollo cultural y social a los ciudadanos de esta pujante ciudad.