Reina, abuela, madre, dulce, tierna, hincha, genia.

Pocha de ayer, Pocha de hoy, Pocha de SIEMPRE.

Ya sos infinito, ya sos más luz, tan radiante como ayer, y como te recuerda Trebolense hoy.

No hay más luz que la luz que supiste dar. No hay más amor que el que regabas al pasar.

No hay más tormentas en el cielo, ahora brilla celeste y blanco, como los colores del “Cele”, en tu bienvenida.

Hermosa soberana que supiste ser, hermosa madre, hermosa luz … al final triunfó el amor.

Gracias y hasta siempre querida Reina.  Ya sos Infinito, ya sos inmortal.

Francisco Díaz de Azevedo
Prensa CAT