Pablo Espertino dejó Trebolense tras ocho años de trabajo ininterrumpido en el club y en medio del crecimiento de la disciplina.

Una propuesta laboral para él y su mujer desde el sur de Argentina – de donde pertenece Pablo – lo hizo barajar y dar de nuevo en su carrera y se iré a Tierra del Fuego.

En diálogo con este medio dijo:  “Estoy muy emocionado de haber pasado tanto tiempo en la institución. Me voy a trabajar a Tierra del Fuego a una ciudad que se llama Rio Grande. Mi esposa también es del sur, de Ushuaia. No esperaba esta propuesta a mitad de año pero esas cosas se dan y bueno, tenemos que aprovecharlo”.

Pablo acompañó 8 de los 10 años que la disciplina tiene en Trebolense. Casi que fue paso a paso con la Gimnasia junto a su compañera de trabajo Carolina Pistarelli.

Empezó en Trebolense en el año 2010 y compartió con sus alumnos casi ocho años en el club.

“Pasé por muchos momentos y avanzamos año a año. Es esta temporada vimos el crecimiento en el gimnasio, las comodidades, la llegada de los aparatos y ahora el techo nuevo. Tuvimos siempre mucho apoyo y estamos muy agradecidos”, señaló sin poder ocultar la emoción.

En medio de las despedidas, con un almuerzo con toda la gente que lo rodeó a lo largo de su carrera manifestó:  “El club me dio la confianza de recién comenzar como entrenador. Me capacité mucho por Trebolense y día a día dejé lo mejor. Me llevo muchos amigos, momentos lindos en los torneos y ver que íbamos mejorando día a día”.

Y recuerda:  “Cuando empezamos había pocos aparatos y podíamos competir en niveles bajos y hoy ya estamos en la “B”.

Pablo ya está camino al sur de Argentina. Deja atrás un gran puñado de alumnas, que cuando pase el tiempo dirán que un profe de barba colorada y gesto bonachón les ayudó a ser mejores día a día, con sacrificio y en silencio, como siempre trabajó el profe Espertino.

Francisco Díaz de Azevedo
Prensa CAT