Martín Mariano Boasso y Germán Pablo Castillo son dos de los eslabones que hacen y construyen el fútbol en Trebolense.

Desde sus trabajos, junto al resto de los profesores, vuelcan su sabiduría y las experiencias que lograron en el fútbol profesional, en cada chico para formarlo.

Ahí justamente apunta Trebolense. A enseñarle al niño mucho trayecto antes que a ganar.

“Pomelo”, de larga trayectoria en el fútbol profesional jugando en clubes como Unión de Santa Fe, Gimnasia y Esgrima de la Plata, Huracán, Lanús, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Olmedo y Cuenca de Ecuador y Cerro Porteño de Paraguay manifestó:  “Hacemos cosas que nos gustan y estar enseñando y formando al chico es gratificante. Tuve buenos entrenadores en el club y lo que aprendimos se lo podemos volcar a los chicos ahora”.

El “Puma” con pasado en Rosario Central, Unión de Santa Fe, Jujuy, Unión de Santa Fe en Argentina, Santos Laguna, Pachuca, Real Sociedad Zacatecas e Irapuato en México y FAS en El Salvador dijo:  “Los chicos hoy vienen con las mismas ganas a entrenar que cuando hacía calor. Pasan los años, nos gusta el fútbol y lo hacemos con pasión”.

Estos jugadores y entrenadores representan el concepto de Trebolense. Formar desde chicos para llegar con herramientas a la competencia. De la “A” y hasta la “Z” del futbol.

Germán, que entrena las categorías 2012 hasta 2008, dijo:  “No sé si los resultados se verán pronto o no. Estamos en medio de un cambio importante que gestó Trebolense con Mutual CAT y Trebolense. La idea es formar bien a los chicos, que tengan los conceptos desde pequeños para que después esas herramientas las puedan usar en la cancha en los partidos. No sirve ganar ahora como sea, sino que jueguen todos que es lo mejor para el niño. Yo en Cebollitas tengo casi 100 jugadores y está bueno que todos puedan jugar. Ya no pasa eso que un padre viaja y ve jugar a su hijo sólo 10 minutos”.

Martín, que dirige Novena Especial, Novena, Quinta y ahora metido en el fútbol mayor, explicó:  “Es un proceso y sabíamos que no iba a ser fácil. Lo lindo es que los viernes todos saben que están citados. A nosotros no nos interesa el resultado, es obvio que nos gusta ganar, pero siempre queremos formar. También es gratificante ver que el lunes a primera hora están todos acá otra vez. Hoy nuestros chicos tienen que estar concientizados que primero está el entrenamiento, sumar conceptos técnicos y tácticos y que después vendrá el resultado”.

No están solos, los acompañan un nutrido grupo de profesores y entrenadores que transmiten a los chicos el objetivo de Trebolense. Aprender cada caso del futbol, desde la “A”, siendo pequeños y hasta la “Z”, pero sin saltearse ninguna letra, como la “E” de esfuerzo”, la “S” de sacrificio o la “H” de honestidad.

Francisco Díaz de Azevedo
Prensa CAT